sábado, 16 de mayo de 2015

Foro de Ciberperiodismo


Ciberperiodismo




Foro: Errores y malos hábitos de los periodistas.



Click aquí para ver el vídeo



Participantes:

Paola Lizarazo
Carol Pinilla
Darío Gómez 
Wilmar Rodríguez




Minutos destacados:

2:16 El amarillismo 
4:16 El manejo de "Chivas"
6:20 Falta de preparación del periodista
7:20 Errores de Ortografía (Imperdonable)
8:22 No reconocer los errores
9:55 Egos de los periodistas
11:20 Conclusiones

viernes, 24 de abril de 2015

​La Capital del Cielo


En Colombia existen muchas ciudades con grandes edificios y pequeñas casas, con parques y desiertos, con ríos y  caños, con avenidas y calles rotas, con museos y cárceles, con lluvia y sol, con sur pero sin norte, que son alegres y tristes, bullosas y mudas, limpias y contaminadas, prosperas y atascadas, congestionadas y despejadas, pero dentro de esas muchas ciudades de Colombia que son paradoja, hay una sola que es la capital del cielo.


Cali, o dicho de manera oficial, Santiago de Cali. A ella se llega en carro en 10 horas, atravesando por una vía, que como Colombia, es paradójica, “La línea” 21 kilómetros de solo curva, que si no se conocen bien, tardan en ser atravesadas alrededor de una hora.


La llegada a Cali está marcada por el río Cauca, tan pronto se pasa por el puente que deja en el fondo al río, se empieza a ver, si es fin de semana, a los habitantes caminar desde temprano hacía el rio a darse un chapuzón y pasar el día con familiares o amigos. Casi siempre amigos.


Cansado del viaje pero con la expectativa de descubrir esa ciudad que discrimina a lo demás como loma, me fije, por culpa del complejo paranoico bogotano, que en Cali ¡No hay trancones! Desplazarse por la ciudad es tan fácil que a cualquiera le dan ganas de ponerse a manejar. Esa ciudad de semáforos blancos con negro, me dio una muy buena primera impresión.


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La Ermita


Al llegar a esta ciudad es inevitable no pensar en las muchas canciones que le han compuesto, muchas más que a cualquier otra ciudad, entonces llega a mi cabeza una letra que dice: “Si huele a caña, tabaco y brea, usted está en Cali, ay, mire, vea. Si las mujeres son lindas y hermosas. Aquí no hay fea, para que vea”. Lo cual, no es verdad.

https://www.youtube.com/watch?v=5WJCXVtVvZk


La imaginaba mucho más calurosa, el clima no pasa de los 20 grados centígrados lo cual la hace, a mi parecer, mucho más acogedora. Es sábado en la mañana (más o menos las 7) y las personas caminando por ahí son contadas.


Me di cuenta del primer cambio cultural al momento de desayunar; le pedí al mesero un café y me trajo un tinto, con voz amable le dije: “Oye, que pena, yo te pedí fue un café” a lo que él me respondió… o me preguntó, con acento valluno: “¿Vos no eres de Cali cierto?” y yo conteste: “No señor, de Bogotá”  entonces el mesero me explicó que en Cali el café era así, y que a lo mejor lo que yo quería era un “pintao” o sea café con leche. Afirmé con la cabeza y de manera muy amable él volvió con mi pedido.


Por el cansancio busque hospedaje y me acosté a dormir, muy cómodo por cierto, ya que la temperatura de Cali basta para acostarse sin necesidad de arroparse más que con una suave cobija o con nada, así de fácil.

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Loma de San Antonio, donde "El Duende" vende sus artesanías.


Pasadas 7 horas ya eran las 3:30 pm cuando me desperté, un breve duchazo y a salir ya con los cinco sentidos dispuestos a conocer la ciudad. Y con lo primero que uno se puede encontrar al caminar hacia el centro, es con la famosa Ermita.


Ese lugar engañoso, que de lejos se ve imponente, gigante, alto y grande, pero que al entrar se puede recorrer en 20 pasos de ancho y 45 de largo, popular por su estilo copiado de otras iglesias de Alemania, referente arquitectónico de la ciudad. Quien no pase por la Ermita sencillamente se perdió de tal vez el monumento más emblemático de Cali.


Y dije tal vez porqué existe otro sitio muy emblemático para la ciudad salsera, "El Cristo Rey" un monumento que desde el occidente vigila a Cali, construido en octubre de 1953, según me cuenta "El Duende" un personaje que me ayudaría en mí recorrido por esta ciudad.


Duende es un caleño que vive de vender artesanías en la calle, se llama Alejandro, pero lo conocen más por un sombrero puntiagudo que lleva en la cabeza y su estatura (mide 1,62 mts), el apodo se lo ganó "bien ganado" dice él. Quien además, no solo se dedica a la venta de artesanías, para ganarse unos pesos extra Alejandro cuenta cualquier historia de Cali. 


Dice que empezó a conocer Cali cuando un turista le dijo que, si se aprendía la historia de la ciudad, cuando volviera le compraría más artesanías, de lo contrario iría a compararle a alguien más.  Y "Duende" se dio a la tarea de conocer la historia de Cali, de sus monumentos, de sus mitos y leyendas, de sus canciones, artistas, edificios, límites y cordilleras, todo de Cali.


Me contó que en la ciudad existe un refugio para animales maltratados por el hombre y que la policía decomisa, "Refugio Villa Lorena" se llama, en él, hay un tigre sin garras, un leopardo sin dos patas, un mico tuerto, un caballo al que le falta la piel por un machetazo, una gran cantidad de aves sin alas, y un león que sin colmillos abraza a Ana Julia, la fundadora del refugio. Lastimosamente todo esto lo sé por videos de Youtube y por cosas que me cuenta El Duende, porque el refugio no está abierto al público y de igual manera Ana Julia estaba en Cartagena, pasando la Semana Santa. Lástima, hubiera sido una buena crónica. Era la idea principal.


Sin embargo lo que sí tuve oportunidad de conocer fue el parque de las gatas, me dio risa al escuchar el nombre, pero es literalmente un parque de gatas, algunas hechas en plástico, otras hechas en fibra de vidrio, pero todas, las 15, novias de un mismo gato.  


A ese parque me llevó duende, así como me llevo a conocer San Antonio, un barrio colonial, ubicado en las lomas del occidente,  que me recordó a la Candelaria en Bogotá, muy parecido. Según cuenta mi guía (El Duende) en esa iglesia se bautizó a Manuela Josefa Bolívar Cuero, la única hija del Libertador Simón Bolívar, llamada así en honor a Manuelita Sáenz, el verdadero amor de Bolívar. Muchos creen que la heredera es sólo un mito, pero el duende asegura que sí existe. 


De repente escuché una de las canciones himno de la ciudad, esa que lleva una frase casi de batalla para los caleños "Cali es Cali, lo demás es loma", la repito y le digo a Alejandro con acento caleño, que vergüenza ponerme a imitar a los caleños, "Ve y esa frase porque es tan popular"  a lo que él me responde: "Mire" señalando hacía Cali. Entonces la respuesta fue obvia, según estadísticas el 80% de Cali está construido en planicie.

https://www.youtube.com/watch?v=7KxkMLAZlzw


Pensé que tenía una historia más chévere le dije al duende, con respecto a la frase, a lo que él me dijo, "le tengo una historia más bonita", ¿Has escuchado que a Cali le dicen la sucursal del cielo?" -"Sí claro" contesté. Entonces me contó la historia más bonita que haya escuchado de Cali. Resulta que para 1928 Cali era la anfitriona de los Juegos Olímpicos Nacionales. La ciudad contaba con muy pocos hoteles que en corto plazo se llenaron, así que los ciudadanos en un acto de respaldar su ciudad, y por supuesto de conseguir algo de dinero, arrendó sus propias casas.

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Gata dormida


Del armario se sacaron las mejores sábanas, los cubiertos de plata que eran intocables fueron estrenados por los visitantes, los pisos de casas y apartamentos comenzaron a brillar, el olor a flores impregnado en todo el ambiente. Cali completa se vistió para atender a la visita, los dueños de las casas se convirtieron en empleados y mayordomos, cedieron sus mejores cuartos y prepararon la mejor cena. Los turistas estaban tan complacidos que empezaron a rotar el rumor de si Cali era la sucursal del cielo. La amabilidad de su gente se quedó pegada en los corazones de los visitantes que con cariño la bautizaron así.


Amabilidad que yo comprobé en esos dos días de estadía, fui tras de una historia, de un personaje que se prestara para una crónica, pero sin darme cuenta quedé sumergido en ella. Más allá de nombrar el nivel de violencia que sufre Cali, tanto que para los motociclistas hay toque de queda después de la una de la mañana y pueden tanquear hasta las 8 de la noche, la imagen que me llevo de Cali es la de una ciudad amable, sin trancones, con un sistema de trasnporte llamado mío (parecido al transmilenio) que no ha colapsado.


"Cali es Cali y lo demás es loma", "Cali es la sucursal del cielo", son frases que se adentran cuando uno pasa por esta ciudad. 

Por: Wilmar Rodríguez Castillo

viernes, 27 de febrero de 2015

A SEGUIR PEDALEANDO POR BOGOTÁ

Este sábado entrará en funcionamiento el nuevo Bicicorredor que entrega el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) al sur de la ciudad,  más exactamente en el Parque Metropolitano Distrital El Tunal, de la localidad de Tunjuelito.




Para este corredor se han dispuesto 40 bicicletas, 20 para adultos y 20 más para niños, tratando de atender a las 50 mil personas promedio que visitan el parque en el fin de semana, con un horario los sábados de 8:00 am a 3:00 pm, domingos de 7:00am a 2:00 pm y festivos de 7:00 am a 2:00 pm.

El uso de las bicicletas públicas y el Bicicorredor son al interior del parque,  donde podrán recorrer las 65 hectáreas del complejo deportivo, con el fin de incentivar a los capitalinos en el uso de la bicicleta como medio de transporte para mejorar la movilidad, así como generar una actividad lúdica y recreativa. Complementándose con la ciclovía que normalmente funciona sobre la Avenida Boyacá, aledaña al parque.





Los interesados en hacer uso de este nuevo Bicicorredor deben inscribirse previamente en la página de internet del IDRD www.idrd.gov.co en donde además encontraran el manual de usuario y las normas que establece el uso de las bicicletas en cualquiera de los seis espacios destinados a pedalear en Bogotá.


Ver comunicado de prensa del Director del IDRD, Aldo Cadena.

https://docs.google.com/document/d/1IxmTQnYX2lt_dhBOEuWyQ2TQGytvhVDifNovZBWmqig/edit?usp=sharing

¿BICICLETAS PÚBLICAS EN BOGOTÁ?

Esa es la apuesta del Distrito con el proyecto “Pedalea por Bogotá” que además tiene como meta promover conductas y hábitos de vida saludable que mejoren el entorno cotidiano y la calidad de vida en la capital.




El proyecto se desarrolla sobre tres ejes fundamentales que hacen las veces de estrategias para incentivar, promover y ofrecer el uso de la bicicleta como medio de transporte y recreativo

-Lo primero son eventos temáticos sobre la bicicleta, ferías, el día de la Bici, museo de la bicicleta, ciclo paseos exhibiciones deportivas, etc.

-Las bicicletas públicas, ubicadas en sectores estratégicos de la ciudad para que los bogotanos puedan desplazarse de un lugar a otro en bicicletas dispuestas por la alcaldía, con el objetivo de aportar a una mejor movilidad tratando de dejar el uso del carro cada vez más de lado.

-Junto con los ciudadanos crear políticas y normas que respalden y beneficien el uso de la bicicleta, generando más espacios que permitan recorrer la ciudad en bicicleta contribuyendo con la movilidad, en donde peatón, bicicleta y vehículos funcionen en pro del desarrollo humano de los bogotanos.  


Rafael Contreras, promotor del uso de la bicicleta por 
parte del Distrito, asegura que "la demanda de bicicorredores es alto y la idea es expandirlos por toda la ciudad. Además a la gente le encanta hacer uso del servicio sobre todo en el sector del centro donde dicen que la movilidad no es posible, pero las bicicletas lo hacen muy sencillo".
(Audio de entrevista


En cuanto a los Bicicorredores, son seis que ya funcionan en Bogotá,  el último de ellos en el Parque el Tunal con dos kilómetros de extensión. Y, las personas que quieran pedalear en una de las bicicletas públicas tendrá que inscribirse en www.idrd.gov.co esperar la respuesta en un par de días y listo podrá acceder a este sistema sin ningún costo. Los Bicicorredores disponibles están ubicados en la Carrera 7ª, Eje Ambiental, Universidad Nacional, Parque Mundo Aventura, Parque el Virrey y Parque el Tunal.



Hasta el momento el IDRD ha entregado cifras en las que se encuentran más de 85.462 personas registradas para hacer uso de las bicicletas públicas y el número de viajes en los diferentes sectores donde están disponibles  los  Bicicorredores alcanza un promedio de 375 mil.


Ver comunicado de prensa del IDRD.

https://docs.google.com/document/d/1xVcdNJwGcLrDWA0NIWAjUzMrf2w7nvsn0XAvbaLFMrc/edit?usp=sharing

sábado, 21 de febrero de 2015

EL PRESIDENTE JUAN MANUEL SANTOS PIDE GARANTÍAS EN EL PROCESO LEDEZMA Y RECHAZA LAS ACUSACIONES DE MADURO.

El mandatario colombiano pidió que se realice el debido proceso sobre el caso de Antonio Ledezma, alcalde de Caracas en Venezuela, y que se respeten las garantías para facilitar una solución a esta crisis que vive el vecino país.

Santos ha manifestado su preocupación por los hechos que envuelven al gobierno venezolano con la oposición y reconoce haber solicitado a carta abierta que se liberara al líder opositor Leopoldo López así como el respeto por todos los opositores, que en el caso de Ledezma, merece un transparente y debido proceso, respetando siempre la autonomía de esta nación.

El presidente colombiano confiesa que siempre ha querido mantener un papel constructivo “siempre hemos creído que lo mejor es promover el dialogo entre gobiernos y contradictores. Sólo así nuestros vecinos venezolanos encontrarán la estabilidad económica y social que se merecen”.

Incluso, Juan Manuel Santos, explicó que cuando se han presentado inconvenientes entre ambas naciones a causa del conflicto fronterizo que lidian ambos países, el dialogo ha sido la manera de mantener las relaciones diplomáticas estables.

“Aquí también tenemos opositores que nos acusan o nos satirizan en nuestra gestión como gobierno, pero siempre hemos respetado, y lo seguiremos siendo, con las libertades de expresión” Afirmó Santos.

Por otra parte el mandatario negó que desde Colombia y su gobierno exista un complot contra Venezuela o cualquier otro país, debido a las acusaciones de Nicolás Maduro en donde afirmaba que existe un eje entre Madrid- Bogotá- Miami para hacer mala imagen a su gobierno, en donde conspiran constantemente. De ser así “Lo condenaría y actuaría con toda la contundencia de la ley” manifestó Santos.


Por otra parte confesó que en las últimas horas ha mantenido reuniones con presidentes de la región para proponer una solución a la actual situación de crisis que vive el vecino país, respetando siempre la autonomía del gobierno venezolano con prudencia y diplomacia  a pesar de las diferencias que mantienen los diferentes gobiernos. 

EL PRESIDENTE VENEZOLANO NICOLÁS MADURO INVOLUCRA A BOGOTÁ EN UN COMPLOT CONTRA SU PAÍS

Frente al reciente hecho que causó revuelo en Venezuela, por el arresto del alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, se pronunció el presidente colombiano Juan Manuel Santos, solicitando al gobierno de Nicolás Maduro que se respeten las garantías del alcalde en cuestión, señalando que el gobierno debe tener un papel constructivo en diálogos con la oposición.  

El arrestó se realizó debido a un informe del Servicio de Inteligencia en Venezuela en el que se presume que Ledezma preparaba un golpe de estado contra Maduro, por lo cual fue encarcelado el pasado jueves en horas de la tarde.

Por su parte, el mandatario Venezolano señaló que existe un complot, un eje entre Madrid-Bogotá- Miami para difundir una mala imagen de su país en pro de la oposición, con noticias que todos los días cuentan barbaridades del territorio venezolano generando una mala imagen de la revolución, “Así como lo hicieron con Hugo Chávez, ahora lo hacen conmigo” afirmó.


Como era de esperar las redes sociales han sido el desahogo de quienes defienden o condenan estos hechos. Diferentes políticos, periodistas, personajes famosos y ciudadanos del común han hecho de Venezuela el tema del momento en la red social, por ejemplo Leopoldo López puso en su cuenta de Twitter “En Venezuela tenemos una dictadura del siglo XXI, con la sofisticación de estos tiempos”. 

HASTA EL 9 DE MARZO SE EXTENDERÁN LAS OBRAS PARA RETIRAR EL PUENTE PEATONAL DEL NORTE

El puente que colapso al norte de la ciudad en la calle 103 con carrera 11 el pasado 1 de febrero, será retirado en su totalidad el próximo 9 de marzo.

Se planea que en las labores participen 4 tractomulas, 3 grúas y 52 obreros para desmontar toda la estructura metálica y limpiar el concreto que invade este corredor vial, indicó la empresa Construtec S.A.S y el consorcio IMR del Cantón Norte.

La construcción de este puente tardó más de dos años, se abrió por solo 4 meses y en la primera prueba para saber si soportaba la capacidad de peso para la que fue diseñado se derrumbó. Recordando que la obra costó alrededor de 3.000 millones de pesos.

Este derrumbe complica seriamente la movilidad en este punto, por lo que los vecinos del sector esperan que se cumpla con la fecha estipulada para la apertura de la vía en tres semanas aproximadamente. 

viernes, 13 de febrero de 2015

LIBERTAD DE PRENSA O LIBERTAD DE CULTO

El ataque al diario francés Charlie Hebdo, no se olvida y sigue dando de qué hablar.
El mes pasado se presentó un hecho, sin duda, reprochable en París, por parte de fundamentalistas islámicos que arremetieron contra la vida de 12 funcionarios del diario Charlie Hebdo y otros 2 policías de la ciudad francesa.

El hecho que dejó varios muertos le dio la vuelta al mundo, generando todo tipo de opiniones; muchas condenando el acto y haciéndolo ver como un ataque contra la libertad de prensa, pues Charlie Hebdo es un diario que satiriza al Islam.

Desde 2006 el diario ha tomado como perfil el hecho de hacer sátira de Mahoma y todas las creencias del Islam, lo que le ha significado múltiples demandas por parte de autoridades Islámicas Francesas por delitos como “Injurias públicas contra un grupo de personas en razón de su religión”, sin embargo Charlie Hebdo ha logrado escudarse en uno de los pilares del periodismo y es la “Libertad de expresión” bajo la cual se mueven las publicaciones de este controvertido medio.

Tal persistencia en mantener sátira hacía el pueblo Islámico, le había representado un atentado en noviembre de 2011con cocteles molotov que dejaron grandes daños en las  instalaciones.

Sin embargo por estos días la noticia de Charlie Hebdo se ha perfilado en otro sentido que está igualmente generando polémica, pues ahora en varios medios se ha tratado el tema de un caso de “Falsa bandera”, es decir, que lo sucedido en el mes de enero fue un montaje o un auto-atentado.

Diferentes vídeos que ruedan por los medios son posibles pruebas de que lo sucedido fue un montaje, detalles como el color del carro, el manejo de las armas y diferentes teorías de periodistas y políticos hablan de que este hecho no es más que una excusa para “darle pie” a Francia en el inicio de una invasión a medio oriente, siguiendo los pasos de EE.UU. después del atentado del 9-11.

Entre otras ideas, personajes como José González (periodista cultural de Guatemala), hace una serie de preguntas que quieren dar cuenta de la otra cara de la moneda " cuánto civiles inocentes han muerto en Irak, Afganistán, Siria a consecuencia de las ocupaciones de EE.UU. y paises "civilizados" de Europa?"

Además, sin ánimo de defender el atentado, personajes como el español Willy Toledo, señala que “este ataque no tiene comparación con los que realiza el mundo occidental sobre el medio oriente a diario “Por el solo hecho de ser Musulmanes, arrasan con sus ciudades”.




viernes, 10 de enero de 2014

EL TAMAÑO SÍ IMPORTA


Al ver la cartelera la decisión fue ver la película En La Cocina, al entrar tomar asiento y trascurridos dos minutos sin mayor argumento los protagonistas empezaron con un acto sexual que se prolongó, entre pocos tiempos interrumpidos, hasta el final de la película. Fue lo que esperaba, pues qué más se puede pedir de un cine XXX.

Es un tabú, aún en el siglo XXI, hablar de temas sexuales abiertamente en una sociedad de gran parte conservadora como en la que vivimos, pero la verdad es que estamos llenos de vetos y a la misma hora existen las cosas de un mundo de "pecados" que vive entre nosotros.

Se llama Esmeralda Pussycat y es el cine, que sin cara de cine, vive en Bogotá hace más de 30 años. Uno no se da cuenta que es una sala de pornografía hasta que al entrar, con algo de vergüenza, provocada por las miradas juzgantes de la gente que observa desde lejos quién entrar allí, se ve una sensual gata algo antropomorfa con un cigarrillo en la pata invitando a mirar con que se puede encontrar al seguir por ese pasillo de carteleras eróticas y publicidad de productos relacionados con el mismo tema.

Al preguntar en la taquilla, a la que nadie más hacía fila, por el costo de la boleta, la señorita respondió: “vale 7.000 pesos y puede quedarse el tiempo que quiera”. Al pagar y seguir por la puerta principal, con curiosidad se puede observar una tienda de golosinas al lado derecho, pero ¿qué ganas pueden dar de comer papas o Bom Bom Bum a la hora de ver una película porno?

Al llegar a la entrada de la sala hay que hacer uso del tacto para guiarse de hacía a donde avanzar por el pasillo, pues es tan oscuro que apenas se podía ver la silueta de algunas personas que se mantenían paradas cerca a la entrada, la mayoría hombres entre los 40 y 50 años.

Al fin al ser iluminado por la pantalla gigante se pueden identificar en donde están los asientos, miré, inocentemente, si mi boleto tenía algún numero de silla, pero tras revisar bien y ver que los demás dirigirán sus miradas con cara de rareza, se hizo evidente que qué objeto tiene numerar las sillas para una sala porno, no vaya y sea que lo pongan a uno al lado de alguien que va a disfrutar “placenteramente” la película, además, eso ni que se fuera a llenar.

La única luz era la del videobeam que reproducía el filme de mala resolución y de no mejor calidad que los asíentos de madera y cuero ya desgastado, de color rojo, con entrañas de espuma que sale por los múltiples agujeros que el tiempo les ha dejado, además de algunas manchas de las cuales nadie quiere saber su procedencia, pero que se puede deducir, si con echar un vistazo se ven a algunos del público masturbarse durante el rodaje de la película. En medio de todo, la silla resultó hasta cómoda.

Transcurría entonces la película y la preocupación era más por mirar cuál era la actitud de las personas, pero entre tanta oscuridad era difícil poder detallar, la decisión entonces fue cambiar de puesto y caminando hacia el frente de la pantalla, por un pasillo de piso alfombrado algo pegajoso, vi a una pareja, al pasar cerca de ella, que en el mejor de los casos “jugaban”, a imitar las actuaciones de los protagonistas de la escena. La conclusión fue que por los gemidos que cada uno emitía, lo estaban haciendo bien.

Lugares como éste se mantienen gracias al público, que aunque en ese momento no pasaba de las 20 personas, los días como los jueves lo visitan más de 50 parejas de hombre y mujer, o como diría alguna vez la señorita Antioquía hombre con hombre y mujer con mujer también, responsables de mantener vivo el teatro y que pueden por siete mil pesos estar en la sala observando en pantalla gigante, o si lo desean por la módica suma de cinco mil pesos por persona acceder a una de las cabinas que ofrece el teatro, algo angostas, dotadas de viejos televisores Daewoo y sillas Rimax, donde pueden disfrutar en privado de una película que escojan a gusto entre las más de dos mil que se encuentran en el almacén de Roberto, un señor de 50 años que tiene un repertorio, no solo de películas, sino de apuntes y chistes verdes que le ha dejado su labor diaria. Él es el encargado de poner las películas para la sala de cine y atender a las parejas o individuos que quieran estar en la cabina.

Era hora de dar fin a la visita, y al dirigirse a la salida y pasar junto a los baños se puede observar la pintura de una mujer que mantiene las piernas abiertas y con una expresión en el rostro de placer, y para las damas, un John Travolta, como dirían popularmente, bien dotado. De este tipo se encontraban miles de cuadros y pinturas de diferentes poses, así como un Sex Shop en el que se exhiben toda clase de adminículos para el acto sexual, pero principalmente, vibradores que oscilaban entre los cincuenta mil y ciento cincuenta mil pesos, no es que haya preguntado por los precisos, fue un dato espontáneo de la señorita que atendía en la vitrina.


En el instante en que daba media vuelta para salir de aquel curioso teatro al que normalmente se entra con algo de pudor, pero que muchos ven como algo normal, hubo un inesperado choque cuerpo a cuerpo con Jessica, una joven de 26 años, que con esa era la tercera vez que iba a esa sala de cine, pero la primera sin compañía pues por lo general iba con una amiga, y que dijo algo interesante en una de las preguntas hechas, “el tamaño sí importa” respondió, pues para ella “no es lo mismo ver tetas en pantalla chica que en pantalla gigante”. Ella iba para ver mujeres ¿Sorprende no? Para una sociedad llena de tabúes.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

DEFINIENDO EL JAZZ

El Jazz en Bogotá, un género de buenos conceptos.


No es uno de los géneros musicales más populares en Bogotá, pero el evento de Jazz  logró despertar en los asistentes, sin importar si era el primer encuentro con el Jazz, muchas emociones que servían de referente para poderlo conocer.

Jazz al parque es un evento que lleva irrumpiendo desde 1996 en diferentes escenarios de la ciudad capitalina, para ofrecer a los habitantes la opción de acercarse a un género musical que normalmente no se encuentra en cualquier emisora, o canal de videos, o en los semáforos en cd´s de tres por cinco mil. El Jazz ha logrado un espacio anual en Bogotá, que en este año cumplió su edición XVIII en el parque  Metropolitano el Country.

Entre gente acostada en un inmenso tapete, y otros sentados o acomodados sobre las piernas de sus acompañantes, se encontraba Simón, un niño de 12 años, que al preguntarle qué pensaba del Jazz, si le gustaba o no, él sin titubear responde:  “sí me gusta, el Jazz es música para liberar el alma y estar tranquilo”.




Eduardo Corredor, presentador de los festivales al parque, se muestra contento al ver el aforo que tiene el evento, pues ya para las 3 de la tarde había ascendido a 700 personas según uno de los encargados en la logística de la entrada al parque. Corredor reconoce que el jazz aún no es muy popular en Bogotá, a pesar de los 18 festivales ya realizados en torno a este género, atribuyéndole este hecho a que las personas piensen que este movimiento musical es de Elite, en otras palabras, para estratos altos, afirmando que “en los 80`s el Jazz era integral en la escena nocturna en los bares de Bogotá” la rumba, la farra, la juerga, la verbena, como quieran llamarlo, le pertenecía al jazz, y por lo que veía fue una buena época.

Volviendo al público me encuentro con Jorge, un hombre que disfruta del evento en compañía de su esposa y sus dos hijos, dando suaves palmadas al piso con los pies, con los hombros encogidos, una sonrisa no muy consciente de esas que se escapan de placer, me dice que le gusta la música en general aunque no en sitios masivos, sin embargo, para él los festivales de Jazz son lugares muy adecuados en donde hay espacio para todos,  en ese momento interrumpe Gloria,su esposa, moviendo la cabeza apaciblemente adelante y  atrás, adelante y atrás sin cesar, diciendo que lo mejor del Jazz es la inspiración, la armonía y la paz, mientras que Nicolás, uno de los niños, entre tímidas risas se acerca al micrófono y  manifiesta: “a mí me gustaría seguir viniendo siempre”.

El día siguió yéndose a espaldas del público que lo ignoraba, y cada vez se veía más y más gente agolparse bajo el techo de lo que normalmente es una cancha de Vóley playa, pero que ese día se prestaba para ser el escenario de la improvisación, pues uno de los conceptos que tiene el Jazz es la de ser el género de la improvisación por excelencia, concepto que quedaba comprobado al ver a Byron Sánchez Cuarteto en acción, cuando faltaban cuatro minutos para terminar su tiempo de presentación, los músicos comenzaron a tocar sin parar, se hablaban a través de miradas que podría interpretarse como “siga usted” y entonces alguno de ellos desplegaba todo su talento en un solo con su instrumento pero acompañado de la satisfacción de la que gozaban los asistentes, y claro, siempre del lado del Contrabajo, cual esqueleto sobre el que se articulan los demás instrumentos como extremidades en un cuerpo musical.

Sin embargo frente a tal Festival existía también el descontento: “La crítica que yo hago frente a este evento es la ubicación. Me parece que al dejarlo en este lugar se hace menos asequible que personas de estratos más bajos puedan venir a este evento.” Son palabras de Andrés Felipe, uno de los asistentes que vive en el barrio La Andrea en la localidad de Usme, más o menos a 28 kilómetros de allí, pero que hizo el esfuerzo, verdadero esfuerzo teniendo en cuenta el tráfico capitalino, de viajar casi dos horas, para poder ver a Steve Coleman, “el plato fuerte” de ese día.       



 

Hubo un momento en que la euforia se apoderó del público, la razón de tal sentimiento era la banda FatsO, una banda que se tomaba la tarima hacía las 5 de la tarde, pero que tenía una particularidad con respecto a las bandas que ya habían hecho su exposición, y es que en FatsO sí cantaban. La fuerza en la voz de Daniel Restrepo logró poner a muchos en pie y sacudir un rato el cuerpo,  pero ninguno como lo hacía Carmen ILish, una mujer que saltó, bailó y gritó cada una de las canciones de la banda, conducta que se hace obvia al saber que Daniel Linero, uno de los saxofonistas de la banda, es su hijo, su ídolo.  Aunque ellos no son una banda propiamente de Jazz sino de Blues, lograron ser un punto diferente en un evento en el que hasta ahora la voz era llevada por el saxofón, el piano, o violín.

“El músico de Jazz es el más versátil” son palabras de Eduardo Corredor al nombrar algunas características del Jazz, citando para cada una de ellas un artista o una banda diferente, nacional o internacional, clásica o contemporánea, reconocida o underground, un hombre que sin duda es todo un erudito de la música. Concluye diciendo, “el jazz es libertad”, algo que ratifica Daniel Restrepo al expresar que este género no es milimétricamente calculado sino algo totalmente espontáneo.

Ya con el tapete inmenso lleno de gente, incluso hasta gran parte de la zona verde del parque, donde curiosamente se practica el deporte Ultimate no muy popular al igual que el jazz, estaba ya ocupada, al escenario llegó, por fin, uno de los artistas más esperados, Steve Coleman, artista que con su show, detallando las caras de los asistentes al evento, era todo un deleite poder escucharlo. Tocó durante hora y media con la mejor energía, sólo interrumpido por los masivos aplausos que el respetable le brindaba. Momentos antes de terminar su intervención como hacia las 7:15 pm la iluminación falló y el escenario quedó totalmente oscuro, no importó, porque el sonido se mantuvo, Coleman siguió el compas en una intima conexión con el público, la trompeta apareció para dar calor al subir el ritmo y contagiar a todo el mundo entre el baile y la parsimonia. 


Terminaron sobre las 7:30 con la plena seguridad de haber enamorado a los asistentes, para darle pasó a la banda de cierre ese día, la Big Band Bogotá, que con cerca de 30 músicos en escena acompañó hasta las diez de la noche a los más de 3000 asistentes, con un espectáculo que sería como el resumen de todo lo que había pasado en tarima.

Así, se despidió ese día el evento, las bandas, los jóvenes, los adultos, los niños, los seguidores, los expertos y los novatos que como yo iban en busca de la definición del Jazz y se encontraron una fiesta, con el baile, la quietud, la espontaneidad, la improvisación, la alegría, y como muchos lo expresaron al definirlo, la libertad.























domingo, 3 de noviembre de 2013

HACER LO DIFÍCIL



Estaba allí meditabundo,  mirando a las nubes, ayudando a que el alzhéimer llegue pronto, porque según los doctores, el permanecer pensando en silencio es causal de la aparición del alzhéimer de manera más rápida. Era un día normal compartido con una persona en especial y con muchas otras en general.

Todo avanzaba  en aquella mañana de manera corriente, el complejo proceso de encender el carbón, el temblar del cuerpo con el constante abanicar de una tapa de olla para encender la llama o mantener la brasa, el común quemón al internar darle la vuelta a un plátano que ya está listo. Todo iba como debe ir un día de asado.

En algún momento caí en la cuenta de que ese día había presenciado algo de lo que considero el fundamento de una de mis convicciones más fuertes, algo que había dejado pasar mi simple mirar de las cosas pero que mi subconsciente se encargo de traer a la mente y ser plasmado en estas líneas posteriormente.

Él estuvo metido en todo, ayudó consiguiendo cualquier cosa para prender el fuego en el carbón, ayudó soplando con la tapa, jugaba, hablaba con todos con una gran afinidad. Tenía una gran voluntad para compartir y colaborar, cosa que se afirmó cuando contaron que ayudaba hace tiempo en un negocio familiar con los domicilios que solicitaban, sin descuidar sus estudios claro está; decía él en sus palabras: “yo terminaba de estudiar y me iba a ayudarles a mis papás llevando los pedidos en la cicla”. Él y sus padres contaron varias anécdotas sobre aquel negocio familiar, y en ninguna de ellas se notó que Nicolás, el niño de 13 años, manifestara que hubiera sido una obligación, siempre se apropiaba de los relatos dando a entender que era su voluntad estár presto para cualquier menester. Igual a como lo hacía en el asado.

Soy como muchos colombianos, creería que todos, el que quisiera que a diario las noticias dejaran de hablar de guerra, corrupción y pobreza, el que como muchos o todos los que viven en este país quiere un cambio, y ese cambio creo  que llega, no por las vías de hecho, sino por un cambio en la infraestructura del pensamiento de cada una de las personas, pero ¿Cómo hacer entender a un político que mientras él se dedica a la corrupción, su pueblo vive en miseria? Es mejor mantener en los niños como Nicolás el espíritu de la colaboración la honestidad y el respeto, niños como Nicolás son,  a mi modo de ver, la solución a un futuro que quizás no veré, pero en el cual trato de dejar una semilla por medio de un mensaje.

Enseñarles a los niños a hacer lo difícil es el mensaje, porque es muy fácil iniciar una pelea, lo difícil es contenerse, es fácil empezar a robar, lo difícil es tratar de conseguirlo honestamente, es más fácil pensar en llenarnos de armas y empezar una guerra por tomar el poder, porque como dice Residente el cantante puertorriqueño: “las balas son igual de baratas que los condones”, lo difícil es alejarse de ellas. El mundo está tan corrompido que lo más difícil es hacer algo diferente, la maldad se convirtió en la lógica, en un sentido común para los colombianos, y los niños lo perciben así. Niños como los de un colegio en Medellín a quienes preguntaron por Pablo Escobar, respondiendo no sólo conocerlo sino además de eso admirarlo y calificarlo de “Un Duro”, culpa  de los medios y del descuido de los padres, y de todo aquel colombiano que se dedique a alimentar a los medios con el llamado Rating observando tanta porno-novela o narco-novela, en donde los protagonistas son los malos, causando que los niños crezcan queriendo ser narcos. Hagamos lo difícil, no sigamos estos medios.

Familias como las de Nicolás en la que se ve un sincero amor y respeto por su hijo enseñándole con la conducta propia a no ser una persona deshonesta, son el cambio. Cada vez que podamos aconsejar algún niño o joven tomémonos la molestia de pedirle que haga bien las cosas, a no ser deshonesto, que no se sienta listo por la estupidez de hacer el mal a alguien más, de no negarse a ayudar cuando tiene todas las ventajas para poderlo hacer. Hay que creer en cambiar esa infraestructura del pensamiento colombiano del facilismo, pues si se mantiene en nuestro ser la bondad y honestidad de manera incorruptible podremos recuperar a futuro tanto de humanidad que hemos perdido.

Creo en Nicolás, en Jonathan, Fernanda, Mateo, Luceni, Laura, Esteban, Tatiana, Valery, Oscar, Juan, y tantos otros niños que conozco y que sé que hacen las cosas bien, son quienes me enseñan que en ellos el cambio social se puede lograr si entre todos mantenemos el carácter de hacer lo difícil. No es una solución inmediata pero es una parte necesaria para lograrlo, es la base, el fundamento de mi convicción, trabajar porque los niños no pierdan al crecer el sentido de compromiso y la humildad, para hacer de este mundo algo mejor.

En resumen, es a las familias, a  los colombianos que quieren un cambio, a quienes se hace el llamado de dar este mensaje y ser el ejemplo de ello: luchar  por mantener en los niños firme lo que conocemos como valores, para que al crecer no se desvíen por ese rumbo que habitualmente toman quienes llegan al poder olvidando hacer las cosas bien por los demás, de hecho, aprenden muy bien a hacer las cosas mal.

Es por los niños por quienes escribo arriesgándome a las críticas por pensar diferente, o por escribir algo mal, o redactar mal, pero aún así escribo, porque lo fácil sería no hacerlo.

jueves, 10 de octubre de 2013


ALMAS DE CUATRO PATAS


En el amor desinteresado de un animal, en el sacrificio de sí mismo, hay algo que llega directamente al corazón del que con frecuencia ha tenido ocasión de comprobar la amistad mezquina y la frágil fidelidad del Hombre natural.

Edgar Allan Poe.


Cuando le dijeron a Don Alejandro Riaño y a su familia, que los iban a dejar dos minutos solos para que hablaran en privacidad, él soltando varias lagrimas llenas de sentimiento y dolor respondió: “No mejor hágalo ya” y se dio vuelta soltando nuevas gotas que brotaban de sus ojos con un triste semblante. Mi madre Betty, quien era testigo del hecho, conmovida por el llanto de Alejandro derramo algunas lágrimas también.

El día era bastante frío, el cielo vestido con un manto gris sobre todo el firmamento, el pasto bastante húmedo acompañado de tierra fangosa, un aire con olor a tristeza y a campo, provocaban que la imagen se hiciera más melancólica. Llegó un visitante, que a diferencia de todos los que nos encontrábamos allí,  se veía mucho más feliz, sin importar que estuviera embarrado se movía de lado a lado, hasta que llegó a donde yo me encontraba, me miro de arriba abajo, me dio vueltas como buscando cualquier cosa que pareciera sospechosa, me olfateo, tuve que quitarme para que no me ensuciara, y hasta me ladró, era “Negro” uno de los perros que cuidaba aquel lugar.

Paladas de tierra comenzaron a caer sobre el ataúd de Coby Riaño, esta era la razón del llanto de Alejandro y doña Irma (su esposa), sus pelos ya pintaban algunas canas, como lo dice el famoso cantautor mexicano Vicente Fernández, ambos, calculo yo, de unos 60 años más o menos, distanciados en aquel momento, pero unidos por un mismo sufrimiento, la muerte de Coby, su hijito, quien un día inesperadamente no volvió a levantarse de su cama, ni siquiera, volvió a abrir los ojos. En frente de la tumba de Coby se encontraba otra también muy reciente, apenas un día atrás el 15 de septiembre del 2012, y respondía al nombre de Mateo Sánchez. Vi también las tumbas de Ruffito Vanegas Torres, muerto el 10 de abril de 2010, la de Nácar Castro Gómez muerto el 7 de noviembre del 2010. Estas y todas las demás tumbas muy bien cuidadas recordadas y adornadas en esos pequeños espacios  de 60 centímetros por 60 centímetros, aunque  existían otras más grandes, como la de Plutto, o la de Bebé, o la de bethoven, decoradas casi todas con remolinos de viento, pelotas, peluches, o huesos de juguete, como en la tumba de káiser el pastor alemán. Pues este no era un cementerio normal, de humanos no era, este era un cementerio de almas de cuatro patas, un cementerio de mascotas.    

Los primeros en habitar en Funevaret son insólitamente dos extranjeros: uno ecuatoriano y uno peruano, aunque bueno los extranjeros no eran precisamente ellos sino sus dueños, así me lo explicó Raúl Ferreira un ayudante del cementerio, quien me contó esta historia, la de Rosa la periodista, y muchas más que intento traer a la memoria, como la de los cuatro hermanos, cuatro perros que llevó allí un mismo señor para ser enterrados, caso curioso y único en el cementerio, pues se cumplió un entierro por año. El primero en llegar fue Diablito el 8 de junio de 2006; Gamincito el 21 de enero de 2007; Muñeca el 3 de septiembre de 2008,; y por último Bambam en junio 14 de 2009. Fueron cuatro golpes para el dueño anónimo. Raúl no recordaba su nombre. Anónimo quien desde un inicio aparto los cuatro cupos en el lote para que todos sus hijos siguieran juntos. Y para sus sepulcros instaló una estatua de perro que hace las veces de vigilante de las cuatro tumbas.



Los remolinos se movían incesantemente cumpliendo fielmente su misión de dejarse llevar por el viento, algunos sonajeros apenas susurraban su bulla movidos por el mismo viento de los remolinos, muchas pelotas de colores, algunas blandas otras duras, algunas dañadas, algunas conservadas, algunas que al espicharse suenan, y otras que al espicharse escurrían agua helada. Otras ,pero no muchas, tumbas estaban decoradas con figuras esculpidas en mármol a imagen y semejanza de los ocupantes de aquellos mausoleos, tan bien hechos que podría creerse que en cualquier momento saldrían tras una pelota de goma, o a jugar y revolcarse con otros animales, o a olfatear el suelo, o salir corriendo al encuentro emotivo nuevamente con su amo, para ir en busca de nuevas aventuras y experiencias llenas de alegría, que al final se trasforman en recuerdos dolorosos provocando en los ojos de los dueños una cascada de lágrimas.


Funeravet es el lugar donde nos encontramos, es el cementerio de mascotas, funcionando desde el año 2001 y ubicado a kilómetro y medio del municipio de La Calera, a sólo nueve kilómetros de Bogotá, que oscila entre los 2600 y 3000 metros sobre el nivel del mar, con doscientos cuarenta años encima, y con más de 23.308 habitantes menos uno, uno que era directo de mi familia y que dejo allí una historia aún recordada vagamente en el pueblo, mi tio-padrino Rafael Rodríguez, quien era párroco en La Calera y en el año 2005 desapareció sin dejar rastro. A este pueblo volvíamos con mi familia llenos de sentimientos encontrados, pues cuando Rafael se encontraba allá, viajábamos cada ocho días a estar en su  misa y a pasar el tiempo con él, pero esta vez los motivos eran diferentes: uno de ellos era la experiencia de visitar este particular cementerio y la otra razón era que aprovechando la celebración del día del amor y la amistad, quisimos compartir un buen almuerzo juntos en algún restaurante del pueblo. Como por salir de la rutina.

El cementerio se encuentra muy bien organizado, nada más con un leve vistazo se alcanza a divisar la totalidad del terreno y la totalidad de las tumbas que alcanzan una tercera parte del total del campo santo. Es un lote de 250 metros cuadrados en que están durmiendo eternamente en camas de un metro de profundo, alrededor de mil almas de animales que han abandonado este mundo y que han llegado hasta aquí para recibir un último adiós y un lugar digno de sus restos, en el cual son merecedores de una velación, de un sepulcro único para cada uno, un lugar especifico en el que pueden ser visitados y recordados como normalmente pasa con los cementerios de humanos, así es este lugar, una viva imagen de un cementerio de humanos, pero pensado para, los hijos, los amigos, los familiares, los amores, sostenidos alguna vez en cuatro patas.

Rosa una perra de raza, que comúnmente decimos los colombianos “criolla”, tierna, atenta, que le gustaba estar metiéndose en todo, mientras su amo se disponía a leer o a escribir ella aparecía para observarlo muy de cerca, a veces aparecía trepándose por todos lados y obstaculizando la vista de su dueño, como queriendo saber que era lo que se ponía a hacer. Cuando él iba al baño tenía que hacerlo con cierto sigilo para poder encerrarse evitando que Rosa corriera a incomodarlo en ese momento. Juan Martínez era el dueño de Rosa, y él es periodista, por eso decía que Rosa era periodista también, debido a ese espíritu que tenía de estarce metiendo en todo lado, averiguándolo todo, siguiendo cada rastro, cada ruido, cada olor.

No solo ex-compañeros de cuatro patas se enterraban en aquel lugar, también animales de dos patas, y algunos de ninguna, esta parte del cementerio la vi mientras caminaba con Raúl p y en algún momento, mientras me contaba la parte de su vida en la que se dedicaba a incinerar los perros callejeros, me señalo un costado en el que estaban: Pelusa, Copito, Piti, Baster. Más directamente una gata, un conejo, un toche, y un pez. Mascotas que, como los perros, fueron la compañía de algún ser humano para el que significaron más que un animal, era un amigo, era un familiar, que bien fuera con sus cuatro patas brindaba un abrazo en el momento indicado, con su espalda siempre disponible para ser acariciado y tranquilizar como lo hacen las pelotas anti estrés, esas que se pueden espichar y vuelven a su forma, o que con sus cantos te llenan de alegría la vida, o te distraen e hipnotizan con su armonioso modo de nadar entre una esfera de cristal.

Son muchas las experiencias que se tiene al pasar por cada una de las tumbas, la imaginación vuela tratando de entender y representar las palabras plasmadas en cada epitafio de estos seres, llenas de un amor sincero e inmenso. O, detenerse a mirar que si bien las mascotas no fueron famosas, sus nombres sí, como Beethoven, Rihanna, Fergie, Pluto, o Shakira; otros muy humanos, Mateo, Simón, Darío; Unos muy perrunos Sasha, Kaiser, Motas, o Perritina; unos simplemente Bebe y otros como parte de una buena receta necesaria en la vida, Tomillo.


La familia de Coby se iba alejando de la tumba, dando vistazos hacía atrás como queriendo no dejarlo ahí sepultado, o mejor, como no creyendo que su compañero fiel esta vez no iba a correr detrás de ellos, para alcanzarlos y volver a casa, como si solo se tratara de un paseo más de los que acostumbraban hacer.



También yo me retiraba de este particular lugar, lleno de emociones que realizan parábolas entre la sonrisa y las lágrimas que seguían cayendo como la lluvia de esa tarde, cuando las personas recordaban los momentos vividos con estos seres casi humanos, que se despedían de carne y hueso, pero con sus recuerdos vivos en aquel cementerio.